El lomo de un caballo.

La importancia de preparar el lomo del caballo.

A diferencia de lo que la mayoría de la gente piensa, el caballo en su evolución no adaptó su físico para soportar peso sobre su lomo y mucho menos a una persona que altera su equilibrio con sus movimientos.

Por tal razón un caballo se debe preparar tanto física como psicológicamente para adaptarse a este requerimiento humano.

Como siempre lo he dicho yo no soy partidario de las domas de unos cuantos días, ni mucho menos de unas cuantas horas, una de las muchas razones es que es imposible que el lomo de un caballo nuevo esté preparado para recibir carga en tan corto tiempo y sin preparación alguna, éstas sólo ponen en riesgo la salud e integridad del caballo.

Te daré un ejemplo claro para que tengas una mejor idea de lo que sucede con un dorso sin preparación:

Si colocas los extremos de una varilla de aproximadamente 1.5 metros de largo entre dos puntos altos y ejerces cierta fuerza en el punto medio, verás claramente como se pandea hacia abajo. Precisamente cuando montamos al caballo sin previa preparación física, eso es lo que ocurre con las vértebras torácicas y lumbares del caballo ya que el ligamento nucal y el gran dorsal o músculos paravertebrales tienden a ceder a la presión por cansancio, lo que comúnmente se le denomina dorso o lomo hundido o ahuecado.

Algunas anomalías que esto ocasiona:

  • Modificación severa en su estructura ósea repercutiendo en su coordinación y movimientos naturales.
  • Pierde elevación e impulsión.
  • Puede llagar a arrastrar el tren anterior o posterior.
  • Puede llegar a levantar el cuello, ocasionando más dolor en el dorso.
  • Contracturas en el gran dorsal, ocasionando resistencias al trabajo causadas por el dolor.
  • Perdida de equilibrio.

¿ Cómo puedes preparar el dorso de un caballo ?

  1. Para los potros entre 1 y 2 años deberás empezar a trabajar estiramientos básicos de lomo y cuello. Los estiramientos ayudan a la flexibilidad del músculo y al gradual fortalecimiento.
  2. A partir de los 2 años puedes agregar trabajo a la cuerda (pie a tierra) en el corral redondo al trote, pero sin excederse ya que puedes ocasionar problemas articulares.

Eventualmente puedes usar cavalettis o trotadores a cada metro o metro ½ dependiendo la alzada y el tranco del potro, eventualmente los puedes subir hasta 20 ó 30 cm del piso (todo incremento debe ser gradual), así como poner obstáculos pequeños para que el caballo se divierta, estire  y se sienta confiado. Este tipo de ejercicios le sirve para fortalecer los músculos anteriores y posteriores, lo cual favorece cuando empieces a reunir (meter los posteriores y reunir el conjunto cabeza cuello) al caballo.

Cuando eventualmente llegue el momento de montar a tu caballo, este conjunto de cabeza-cuello le ayudará a llevar con más facilidad tu peso. Al mismo tiempo, los diferentes músculos del dorso y de la grupa se liberan para que cumpla con su función original que es la impulsión. De esta manera el caballo puede moverse con un dorso equilibrado, relajado y elástico. Sin embargo, es de suma importancia que el caballo descienda su cuello de forma pasiva y gradual. Si el jinete interviene continuamente con las manos para doblar el cuello, el caballo termina encapotándose o apoyándose demasiado sobre el freno o filete.

Cuando vayas a trabajar con tu potro a la cuerda estíralo al empezar y elóngalo al finalizar, esto le servirá para fortalecer y prevenir lesiones.

Es IMPORTANTE:

  • No trabajar a la cuerda antes de los 2 años de edad.
  • Tener un suelo suave.
  • No abusar de este ejercicio, ya que puede dañar las articulaciones bajas del potro.
  1. A los 2.5 años si está en tus posibilidades te aconsejo trabajarlo a la cuerda (pie a tierra con cavalettis) con una montura ligera (silla inglesa), y paulatinamente vas cambiando la montura por una cada vez más pesada. Esto también le ayudará a fortalecer GRADUALMENTE el gran dorsal.
  2. A partir de los tres años puedes exigirle a tu potro que meta el posterior y reúna el conjunto cabeza cuello GRADUALMENTE por medio de riendas largas (*), esto eleva el gran dorsal por medio del ligamento nucal y la elevación ayuda al fortalecimiento tanto del lomo como del cuello. Con toda la preparación que realizaste por meses a tu caballo le será más fácil y menos doloroso darte gusto ya que habrá fortalecido gradualmente su dorso, cuello, músculos posteriores y músculos anteriores que le ayudarán a sostener su posición de una manera relajada mientras consigues un desplazamiento equilibrado.

(* Hay varias personas que en esta etapa usan riendas cortas (riendas de atar), en lo personal no las utilizo ya que durante el ejercicio NUNCA se libera la presión y la GRADUALIDAD en esta etapa se pierde. Yo aconsejo que este tipo de práctica quede en manos de un verdadero PROFESIONAL para que no se lastime tu caballo.

Cabe mencionar que son pocas las razas que tienen una mayor facilidad para reunirse. La musculatura del cuello (esternocleidomastoideo y serrato) es muy potente y es la que se contractura más a menudo. El problema es que esta musculatura afecta directamente las vértebras cervicales, lo que afecta a su alineación y puede provocar dolorosos pinzamientos.

Por eso es muy IMPORTANTE conocer la raza con la que estas trabajando para no exigirle de más y conocer sus límites para no dañarlo.

Errores más comunes:

  1. Que el caballo se encuentre híper flexionado  (pierda la vertical, encapotarse o  clavado), esto ocasiona que la musculatura del cuello se cargue, es decir que se eleve considerablemente el volumen muscular a la altura de la cruz, el bocado pierde mando, el caballo pierde equilibrio y una impulsión dinámica.
  2. Muy a menudo vemos que cuando el conjunto cabeza cuello es IMPUESTO por el jinete y no logrado a  través de un trabajo progresivo gradual, los músculos del cuello no hacen ningún trabajo para ayudar a sostener el gran dorsal. Esto ocasiona una perdida de impulsión ya que eventualmente se pierde la comunicación con el tren posterior, el lomo se hunde y aparecen dolores en articulaciones, ligamentos  y músculos paravertebrales.

Recuerda que el sistema músculo esquelético de un caballo se termina de desarrollar entre los 3 y 3.5 años de edad, por eso la importancia de darle tiempo al caballo de muscularse y de terminar su desarrollo óseo antes de montarlo.

Una CORRECTA, GRADUAL y PROGRESIVA colocación del caballo mejora su rendimiento, protege su integridad física y le evitas lesiones innecesarias.

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Gracias al fotógrafo Carlos Ciudad Trilla por prestarnos su imagen para este articulo.

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