Granos

Para cumplir con el nivel proteínico del caballo según el ejercicio que realiza, hemos estado empleando granos desde mucho tiempo atrás y sabemos que hay unos mejores que otros.

-Maíz. Este grano se cataloga como básico. Este tipo de alimento tiene tendencia a engordar al animal, por lo que será preferible su suministro en temporada de poco pasto.

Al momento de elegirlo, ten en cuenta lo siguiente:

•    Debe estar seco (puede fermentar con la humedad).
•    El color no influye en la calidad.
•    El grano es relativamente duro, por lo que siempre resulta aconsejable que se aplaste (role) antes de ser suministrado o bien que se ponga en remojo 24 horas antes de la ingesta.

-Avena. Sin duda el grano principal en la dieta de los caballos. Antes se le daba al caballo como alimento único ya que lo subministraban con tallos y cáscara lo cual favorecía a la digestión. Ahora suele ser mezclado, sin embrago en muchos lugares de México lo siguen dando a la manera antigua. Esta es fácil de digerir y no se recomienda para caballos que sean montados por niños ya que aporta mucha energía. Lo ideal es subministrarla rolada y ventilada, o bien entera pero también la tendrás que remojar hasta que hinche, aunque hay algunas personas que la dan sin remojo.

Cuando te dirijas a la forrajera a comprar avena, podrás comprobar que existe una gran variedad de tipos de avena ¿cómo elegir la correcta? Toma en cuenta los siguientes puntos:

•    Grado de sequedad: La avena no debe ser suministrada al caballo durante el mes siguiente a su cosecha, por eso es muy importante comprobar que está bien seca. Para poder juzgarlo deberás escurrir entre los dedos un puñado de granos cogidos al azar. Hazlo sobre un suelo duro, si al caer los granos rebotan será signo de que están secos.
•    Calidad: Para juzgarla debes tener en cuenta dos cosas. La almendra situada en el interior (parte nutritiva) y la envoltura pajosa del grano (cáscara). Si un grano es de calidad tendrá mucha almendra y poca cáscara. También, debes asegurarte que los granos no tengan pequeños agujeros. De lo contrario será un signo claro de que algún parásito puede haber depositado larvas en su grano (si quieres comprobarlo, puedes acercar los granos sospechosos a una fuente de calor, con lo que podrás ver a simple vista cómo los parásitos se escapan de los granos).
•    Firmeza: La avena que está vieja se pone dura (lo que sin duda resulta muy incómodo para el caballo), verifica que la que vas a adquirir está lo suficientemente blanda.
•    Limpieza: Comprueba que el grano no tenga polvo, ni insectos que se alimenten de él.
•    Color: Si es verdoso, indicará que el grano aún no es del todo maduro.
•    Olor: Hay ciertos olores que pueden hacer que nuestro caballo rehúse el grano. Para comprobar su existencia, frota un puñado de granos, el movimiento hará que resurjan los olores, lo que te ayudará a comprobar su inexistencia.

-Cebada. Casi todo lo anteriormente señalado para la avena te servirá para valorar la cebada. Como inconveniente es muy dura, deberás rolarla o remojarla 24 horas antes de la ingesta.

•    La cáscara: Debe ser brillante.
•    El grano: Debe ser duro (motivo por el que tiene que ser aplastado (rolado) antes de dárselo al caballo, para favorecer su digestión o bien que se ponga en remojo 24 horas antes).

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