Acicalamiento.

La importancia del acicalamiento (grooming).

Los caballos en estado natural fortalecen sus vínculos amistosos por medio del acicalamiento; lo realizan de potros hasta caballos adultos, varias veces al día y con seguridad después de una riña para reconciliarse o calmar al grupo.

La necesidad de que lo hagan entre ellos, no es tanto por la limpieza, sino para fortalecer los lazos de amistad. Nosotros nos podemos valer de esta misma conducta para ganar amistad y por consiguiente, confianza con nuestro caballo.

Las caricias y el acicalamiento del manejador o jinete hacia el caballo son sumamente importantes y se deben hacer de la manera correcta.

Empecemos con las caricias:

  1. Mucha gente está acostumbrada a darle palmadas a sus caballos. En ocasiones, creen que mientras más fuertes, más le gusta al caballo pero en realidad es todo lo contrario. En estudios científicos realizados en Alemania, se demostró que los caballos acariciados circularmente y de manera suave confiaban más, obedecían mejor a sus manejadores o jinetes y se relajaban y disfrutaban más de las caricias, a diferencia de los que acariciaban con palmadas. Y ni se diga de las palmadas fuertes, éstas sólo estresaban a los caballos y les inducía eventualmente a entrar a una zona retadora.
  2. Los lugares donde hay mayor respuesta al acariciar a un caballo de manera circular, son los siguientes: cuello, espalda, flanco y muslos.
  3. Los lugares donde hay mayor respuesta al acariciar a un caballo simulando con nuestra mano una pequeña mordida, son los siguientes: cruz, nuca, crin y grupa.

Es muy común que el acicalamiento no lo haga el jinete y se lo delegue a un trabajador. El acicalamiento, viéndolo por el lado natural de una manada, es un acto de intimidad amistosa ya que crea, fortalece y mantiene vínculos afectivos aumentando la confianza con los diferentes miembros que la forman.

Cabe mencionar que sí es cansado, sobre todo si tienes muchos caballos, pero date el tiempo de hacerlo tú mismo y de manera correcta y así notarás un vínculo nuevo y diferente con tu caballo.

  1. En estudios realizados en Francia se demostró que al masajear, cepillar o acariciar la parte baja del cuello de un caballo de manera correcta, se baja su ritmo cardiaco entre un 11% y un 14 %.
  2. Es importante que uses los cepillos de cerdas suaves para la cabeza y los de cerdas duras para el cuerpo. En lo personal, me gusta usar cepillos de cerdas naturales.
  3. Las almohazas de diente largo estimulan la circulación sanguínea, tonificando músculos y mejorando el estado de la capa.
  4. Te recomiendo usar costales de yute para acariciar circularmente a tu caballo (debes desensibilizar anteriormente para que no se asuste y logre disfrutar del acicalamiento), éstos mientras más burdos sean mejor.

Nota: Si quieres bañar a tu caballo y no sabes por dónde empezar, te recomiendo leer en la sección de Cuidados, en el apartado de Equipo de Aseo.

¿ Cómo puedes saber si el acicalamiento está bien realizado ?

El caballo empieza a cerrar los párpados, comienza a salivar, relaja los belfos, pone las orejas en modo de relajación (abiertas), baja la cabeza, cuello y descansa un posterior.

En muchas ocasiones, nuestro caballo se talla la cabeza con nosotros (muy común al finalizar una jornada de trabajo).  Hay muchas personas dentro del manejo o doma natural que castigan esto como una falta de respeto, pues reclaman que el caballo está ocupando su espacio y esa es una falta de jerarquía que debe ser castigada. Hay otros que simplemente le dan un manotazo al caballo para que no les ensucie la camisa. La realidad es que el pobre caballo lo único que necesitaba era fortalecer un lazo de amistad o relajarse tras la jornada de trabajo.

Sigamos su propio lenguaje y cuando te vuelva a pasar, acicálalo inmediatamente y subirás peldaños en la confianza y amistad con tu caballo. Trata de acicalar por lo menos dos veces por semana a tu caballo, créeme todo tiene sus recompensas.

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