Presencia de amoniaco.

El amoniaco es una sustancia que viene en la urea y la urea contiene nitrógeno. Los caballos tienen que eliminar el exceso de nitrógeno de sus cuerpos por medio de la orina y del estiércol.

Una vez que la orina o el estiércol sale del cuerpo del animal se convierte rápidamente en amoniaco, ésta sustancia es sumamente irritante ocasionando serios daños en la salud de tu animal.

Por lo general las caballerizas tienen niveles muy altos de amoniaco (muy por encima de lo permitido y de lo saludable), debido a la falta de limpieza de sus camas.

Como ya lo hemos visto en otros boletines, los caballos por naturaleza y por salud tienen que comer en el suelo y el estar tan cerca del suelo (dentro de su caballeriza) se exponen directamente al amoniaco. También al descansar recostados están expuestos directamente al amoniaco y con mayor exposición los potros de caballeriza que permaneces recostados más tiempo que los caballos o yeguas adultas.

Y aunque hay algunos animales más resistentes que otros, la exposición al amoniaco puede desarrollar lo siguiente:

  1. Inflamar o irritar vías respiratorias.
  2. Inflamar o irritar faringe.
  3. Irritar ojos.
  4. Aumento de secreción nasal.
  5. Disminución del sistema respiratorio.
  6. Tos durante el trabajo.
  7. Eventualmente dificultad para respirar.
  8. Debilidad crónica.
  9. Problemas en los cascos ocasionados por falta de higiene y exceso de humedad.
  10. Perdida de peso.
  11. Puede desarrollar neumonía (sobre todo potros menores de 6 meses).
  12. Bajo rendimiento.
  13. Carácter irritable.

Por eso el equipo de Método ROMA te recomienda:

  1. Retirar el estiércol y la humedad de tu caballeriza por lo menos 5 veces al día.
  2. Mantener una ventilación de aire fresco permanente en la caballeriza.
  3. Limpia los pasillos, las estaciones de tu cuadra ecuestre y tu remolque.
  4. Evita el encierro de tu animal, trata de darle semi libertad una vez al día.
  5. Mantén los pesebres y bebederos limpios.
  6. El aserrín y la viruta de madera no eliminan el olor, sólo lo disfrazan y lo ocultan por un corto periodo. Por tal motivo trata de poner en tu caballeriza un pozo de absorción y recúbrelo con una mezcla de minerales (tierra amarilla, arena, arcilla, zeolitas, etc…) éstos productos no son tóxicos, dejan fluir la humedad hacia el pozo de absorción y eliminan olores permanentemente. Además no son perjudiciales para los cascos de tu caballo, ni para su capa.
  7. Existen en el mercado eliminadores de amoniaco. En lo personal recomiendo la limpieza y la ventilación antes de hacer uso de un eliminador de amoniaco.

Recuerda que la limpieza de tu cuadra ecuestre es fundamental para prevenir problemas de salud y rendimiento.

El amoniaco no sólo es TOXICO para tu caballo, también lo puede ser para ti.

Saludos.

Equipo ROMA.

Países que pertenecen a la Fraternidad Roma