Sentidos.

Los caballos son criaturas muy sociables debido a que son gregarios, es decir viven en manada, por tal razón tienen muchos niveles jerárquicos, y para mantener la paz y armonía dentro de la manada se comunican por medio de los sentidos. Así mismo le sirven para su supervivencia.

La cabeza del caballo se ha desarrollado en función a su supervivencia, por eso los ojos están donde deben estar y con la separación correcta. Al estar a la distancia que se encuentran de la boca les permite comer, beber y a su vez estar a la defensiva de sus depredadores.

Olfato: Éste es muy afinado para oler a la distancia, cuando los caballos viven en manadas el olfato les permite a los machos reconocer a una yegua en celo y también el olor de un contrincante.

Igualmente huelen las hierbas y el agua para que no les haga daño. El olor a muerte les agudiza los sentidos ya que en la naturaleza les dice que hay un depredador cerca.

Oído: Se pueden mover independientemente girando poco más de 180º, lo que les permite junto con la visión poner atención en dos cosas a la vez, detectan sonidos de baja frecuencia a la distancia. Estos están protegidos por pelos que les ayuda a que no entre el agua, polvo, insectos, o cualquier agente externo que comprometa la salud del sentido.

El sentido del oído y sus interpretaciones le son tan indispensables para su seguridad que cualquier daño o perjuicio podría causarle una gran angustia. Pueden dejar de dormir o comer si un sonido no saben identificarlo.

Tacto: Es sumamente sensible, logran ubicar perfectamente cuando se les para un mosca, la monta se transmite por medio del tacto, por eso NO es bueno tener frenos agresivos, espuelas, fuetes, cuartas, etc… basta con una buena comunicación. También reciben vibraciones por tierra como puede ser una estampida, temblor, maremoto etc… por medio de sus cascos y extremidades, por eso al usar herraduras interrumpimos este tipo de canal.

Visión: El caballo tiene de los ojos más grandes de la naturaleza, junto con su colocación a cada lado de la cabeza; aportan al animal un campo de visión de casi 360º.

En los últimos estudios se ha demostrado que el caballo tiene doble visión;

Visión binocular: Hasta donde se conoce está no está del todo desarrollada ya que no obtiene las tres dimensiones que ofrecen los detalles de un campo visual, sin embargo le sirve para ganar profundidad de campo al usar los dos ojos que sólo pueden enfocar a  la distancia. El cerebro es el encargado de percibir las sensaciones que tanto un ojo como otro están viendo a la distancia y de enviar una respuesta única e inmediata. Esta visión es típica en depredadores, que necesitan calcular la distancia a la presa para cazar, pero es POCO COMÚN en herbívoros terrestres, puesto que su alimento casi siempre se encuentra en un solo plano (el suelo).

Visión monocula o bilateral: Sí le enseñamos al caballo un objeto únicamente por un solo lado, el animal sólo familiarizará el objeto por ese lado, debido a que sus orbitas oculares están a los costados de la cabeza y su canal de comunicación cerebral como lo comenté anteriormente no está del todo desarrollado. Este tipo de visión gana amplitud de campo y ésta la tiene muy bien desarrollada, ya que es la clave de su supervivencia, le sirve para obtener una panorámica prácticamente de todo su entorno, únicamente dos pequeños ángulos muertos le impiden la visión completa, justo enfrente de su nariz como de sus manos, y a pocos metros por detrás de su grupa, sin embrago con un leve giro logra percibir la totalidad del campo de visión.

En muchas ocasiones cuando un caballo se asusta de la nada, es porque un objeto que se encontraba en el ángulo muerto ha aparecido en su campo de visión y a su parecer repentinamente.

Todo esto es algo que debemos tener muy en cuenta al acercarnos a él o al montarle, ya que el caballo no podrá distinguir con exactitud lo que sucede exactamente delante, ni detrás de él, por eso es importante acercársele al caballo hablando o haciendo un chasquido de reconocimiento.

Debemos ser conscientes de que a la hora de saltar un obstáculo, el caballo lo habrá perdido de su campo de visión en los dos últimos metros anteriores, por lo tanto lo atraviesa por instinto; sólo porque lo midió (visión binocular) y ha aprendido a memorizarlo en la fase de aproximación (visión monocular).

Durante la noche la visión del caballo es excelente, lo que justifica que se mantenga activo en el potrero y continúe pastando durante la noche.

NOTA: La visión posterior se da cuando el animal alza la cabeza, por eso NO es bueno tenerlo pastando mientras haya gente con él, ya que de pronto puede asustarse y patear al que esté justo detrás de él (Regla # 1: No ponerse atrás del caballo).

Gusto: Su gusto esta muy desarrollado, para distinguir entre las hierbas del campo que necesitan según sus requerimientos naturales, pero también tienen una gran capacidad de alimentarse de lo que sea. Es de los pocos animales que se adapta casi a cualquier ambiente debido a su amplia alimentación.

Sexto sentido: Los caballos son muy sensibles, perciben inmediatamente factores como timidez, miedo, inseguridad, así como la confianza, el valor, el cariño, etc… Por eso muy a menudo son capaces de convertirse en el espejo del jinete que los monta, cuando tienen un entrenador, manejador o jinete hábil, tranquilo, paciente y seguro es posible conseguir una gran afinidad.

Saludos.

Equipo ROMA.

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